Ante los pronunciamientos de importantes figuras haitianas, que mostraron preocupación de que sus compatriotas viven bajo un clima de inseguridad en el país, distintos sectores nacionales salieron al frente a esos planteamientos, rechazando que aquí se les maltrate.
Las reacciones provienen del Gobierno, Iglesia católica y partidos políticos. El vicepresidente Rafael Alburquerque y el procurador general, Radhamés Jiménez, dijeron que muy por el contrario, los haitianos reciben en el país un buen trato, y dijeron que los incidentes que se han presentado han sido aislados.
Precisaron que pueden darse hechos excepcionales de problemas con haitianos que residen en el país.
“De ninguna manera existe una política del gobierno dominicano que propicie maltratos, eso jamás”, agregó Alburquerque quien, al igual que el procurador, fue entrevistado durante un acto en la Cancillería.
Alburquerque advirtió que en vez de estar haciendo acusaciones, algunos sectores en Haití deberían preocuparse por tener un control del flujo migratorio a través de la frontera. Datos extraoficiales dan cuenta de que en RD viven más de un millón de haitianos.
“Todo lo contrario, cuando se han dado esos hechos aislados, ha habido de parte de nuestra Cancillería una condena enérgica y traducción a la Justicia de aquellos ciudadanos que hayan delinquido en perjuicio de un haitiano, de un dominicano o de cualquier ciudadano. No permitimos violación a los derechos humanos”, precisó.
El procurador general Radhamés Jiménez dijo que el presidente de Haití, René Préval, tiene una impresión muy diferente a la que expresa el grupo de haitianos que enviaron una carta al presidente Leonel Fernández, en relación al trato que reciben en el país los inmigrantes de esa nación.
Explicó que Préval, en un encuentro que sostuvieron en el Palacio Nacional de Haití, le expresó a República Dominicana su agradecimiento por acoger a los haitianos.
El presidente del PRD, Miguel Vargas, rechazó que en el país se maltrate a los haitianos, pero acusó a las autoridades de ambos países de la situación por la que atraviesan esos extranjeros.

