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Las primaras de los partidos han dejado demostrado que se impone el pre-candidato que reparta más papeletas
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Jose Francisco Arias/Cristal y Colores.

Las primaras que realizan los partidos para escoger a sus candidatos a cargos electivos se han convertido en un mercado en el que se compran y venden conciencias; en el que se compran y venden votos.

El pre-candidato a regidor, síndico, diputado o senador que lleve más papeletas para ofertar a quienes tienen derecho al sufragio, es el que cuenta con mayores posibilidades de alzarse con la postulación.

Claro que no todos los casos son determinados por el dinero, pero es cada vez mayor el número de postulaciones que se logran por esa vía y, evidentemente, es una práctica que quienes se desenvuelven en el quehacer político-partidario se han estado acostumbrando a verlo como algo normal.

Las recientes convenciones celebradas por el oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y el opositor Revolucionario Dominicano (PRD), son una muestra irrefutable de lo que aquí planteamos.

Si Usted anda con un saco de papeletas, no importa la procedencia de esos cuartos, pues tiene posibilidades reales de "pasarle el rolo" a su contendor, si éste no cuenta con recursos económicos para enfrentar la situación.

Nuestros partidos mayoritarios han permitido que sea la ley del dinero la que se imponga en sus procesos internos, y, en buena medida, hasta han alimentado esa práctica. Y si eso es en los procesos internos, ya nos podemos imaginar cuando los candidatos de partidos contrarios están enfrentados por la Presidencia de la República...

"Papeleta mató a menú", reza la sonada expresión popular, y eso es lo que tiende a prevalecer en las primaras de los partidos.

Lo importante no es que Usted sea un político de formación, de carrera, honesto, trabajador, capacitado, con sanos valores y méritos demostrados, con vocación de servicio en su comunidad... Nada de eso sirve. Si no lleva el saco de papeletas, lo más probable es que quede "frito" en sus aspiraciones.

Hasta ahí han llevado los partidos mayoritarios a nuestro país. ¿Y entonces...?