Un grito en el desierto : agua potable para Bonao
La provincia de Monseñor Nouel es un lugar privilegiado en asunto de agua dulce, tanto así que tiene más de 15 ríos en su bella tierra. Desde su fundación sus moradores tenían agua potable muy buena por cierto, porque las buscaban primero en burro en tiempo de la colonia y más tarde construyeron pozos en su vivienda para resolver sus necesidades hogareñas.Luego a principio del siglo pasado se construyó un pequeño acueducto en la comunidad La Salvia, que servía a una población de más de 10 mil habitantes, que tuvieron agua muy buena durante 50 años. Es en el gobierno del doctor Joaquín Balaguer que se construye otro acueducto más moderno, y Bonao seguía consumiendo agua potable.En el año 1979, un 31 de agosto, comienza la problemática del servicio del agua en esta población, cuando el país fue azotado por el ciclón David y la tormenta Federico, quedando esta ciudad sin el preciado líquido, iniciando de esta manera el calvario de Bonao hasta nuestro día.El 15 de abril del presente año el gobierno del doctor Leonel Fernández visita a Bonao y entrega seis nuevos acueductos, en los municipios de Bonao, Maimón y Piedra Blanca, en la provincia Monseñor Nouel, construidos a un costo de RD493 millones 663 mil 222 con 46 centavos, a favor de una población de 178 mil 654 personas.Para sorpresa y asombro, aquí no hay agua potable, cuando llega está contaminada y si llueve, ni sucia llega a las viviendas de estos municipios, que parecen que están condenados a vivir sin agua para toda la eternidad. Debe investigarse esta inversión millonaria del gobierno central, dado que la crisis del agua continúa afectando a la mayoría de este conglomerado social.

