La Prensa de ahora Televisión

Libertad y responsabilidad

Informar es una de las más delicadas tareas que puede escoger una persona. Las noticias se pueden dar de mil maneras, pero hay una que hace daño.Cuando la información se pasa con la intención de hacer daño, deja de ser información y se convierte en una conspiración, definida por el diccionario como "ponerse de acuerdo varias personas para obrar contra alguien, especialmente contra el poder establecido".
El desarrollo de los medios de comunicación junto a las conspiraciones de los intereses creados y de los nuevos mafiosos, se han confabulado para dar a muchas informaciones el perfil de noticias serias y no lo son.¿Qué tiene que ver un presidente, un ministro, un arzobispo, que es invitado a presidir una ceremonia de carácter privado, con los enredos económicos que tengan los promotores de esa actividad?
¿Cómo se niega un jefe de Estado cuando un príncipe extranjero lo invita a acompañarlo a una actividad, si la misma se realiza en territorio del invitado?Nadie niega que como parte de las averiguaciones judiciales, si las hay, de cualquier asunto, se pregunte el papel que jugó determinada persona en la cuestión, pero de ahí a crear un expediente político, hay un trecho grande.Los conspiradores abusan del carácter ingenuo de la gente, pero para un informador profesional es imperdonable que lo haga.
La libertad de expresión con lleva una responsabilidad muy grande y los periodistas somos los más comprometidos a cuidar de ella.
Fuente Diario Libre.

0 comentarios: