“Dejo atrás a un equipo del que aprendí mucho”
Tras su primera temporada en la pelota invernal con las Águilas, Wilín Rosario se lleva un rosario de recuerdos y enseñanzas
En su último turno al bate ante los Tigres del Licey, Wilín Rosario conectó un rodado por el siore, batazo que marcó su despedida del actual torneo invernal con las Águilas Cibaeñas el pasado 30 de diciembre en el estadio Quisqueya.
Ahora, Rosario solo le quedará mirar a las Águilas desde su hogar en Bonao o simplemente por la vía del Internet.“Quería quedarme, pero no se pudo”, dijo el joven receptor a elCaribe. “Dejo atrás a un equipo del que aprendí mucho, en donde me familiaricé con todos mis compañeros, en especial con Héctor Luna y Mendy López. De ellos aprendí mucho, en especial sobre la perseverancia”, agregó.
Rosario descolló rápidamente en el béisbol profesional dominicano, actuación que lo llevó a obtener la distinción de “Novato del Año” en las dos principales premiaciones que inciden en la pelota loca.
“Ese premio es sinónimo de lo que aprendí en ese equipo”, expuso. “Es como cuando el muchacho grande se va de la casa con el propósito de seguir aprendiendo más”.
Sobre su experiencia en la pelota invernal, Rosario no esconde su satisfacción de haber vestido la franela de un equipo del que siempre estará agradecido por abrirle las puertas y permitirle mostrar un talento que ya había enseñado con los Rockies de Colorado, organización a la que pertenece.
“La experiencia en la pelota dominicana es muy buena. Fue una gran oportunidad la que me dieron en el equipo y del que supe aprovechar. Seguir trabajando fuerte y tirar hacia adelante es mi objetivo”, apuntó.
Entre esas experiencias recolectadas con las Águilas se encuentra en hacer mejores contacto con la bola, que a su juicio, fue vital para finalizar líder en el departamento de remolcadas, con 38.
También cita, que como receptor, tuvo una mejor comunicación con los lanzadores.
“Esos dos puntos fueron de mucha ayuda para mí y del que espero poner de manifiesto con los Rockies en esta temporada”, dijo.
Rosario manifestó que se marcha del país el siete de enero con destino a Miami, con la finalidad de participar en unos entrenamientos del equipo y estará de regreso nuevamente en febrero próximo a cumplir con compromisos personales y luego marcharse otra vez a los entrenamientos primaverales de los Rockies.
“Es una obra más a la que se suma en la carrera de uno. Uno lucha por un sueño de poder llegar a las Grandes Ligas y gracias a Dios que se me cumplió, pero la temporada que tuve en el país nunca pensé que la iba a tener”, dijo el receptor.
Además de ser seleccionado el “Novato del Año”, Rosario fue seleccionado en tres ocasiones el “Jugador de la Semana” (una en el Pelotero Estrella y dos en el Mega pelotero).
“Esos son logros que solo los da el trabajo unido a la fe que uno tiene en papa Dios. Es un trabajo basado en mucha experiencia, en poder aprender a escuchar a mis compañeros, en especial los veteranos que me ayudaron bastante, quienes con tiempo, trataron de decirme de cómo hacer las cosas correctas”, expresó el catcher.
Con el pasar de los años, las Águilas han visto desfilar a una cantera extraordinaria de receptores, entre los que se encuentran Tony Peña, Alberto Castillo, Guillermo García y más recientemente el jovencito Juan Francisco Peña, al que se le acreditan buenas condiciones. Rosario se suma a esa lista, algo que, a su juicio, lo llena de felicidad.
“Es grande saber que le estás siguiendo los pasos a esos jugadores que tanto se entregaron a la causa de este equipo. Me honro estar en ese grupo de jugadores. Tratar de no defraudarlos será mi meta”, indicó Rosario.
Consumada su misión en la pelota invernal, el siguiente paso de Wilín Rosario es poder establecerse en las Grandes Ligas con los Rockies de Colorado, claro que para poder hacerlo, tratará de realizar un trabajo digno en los campos de entrenamientos.
Tras su primera temporada en la pelota invernal con las Águilas, Wilín Rosario se lleva un rosario de recuerdos y enseñanzas
En su último turno al bate ante los Tigres del Licey, Wilín Rosario conectó un rodado por el siore, batazo que marcó su despedida del actual torneo invernal con las Águilas Cibaeñas el pasado 30 de diciembre en el estadio Quisqueya.Ahora, Rosario solo le quedará mirar a las Águilas desde su hogar en Bonao o simplemente por la vía del Internet.“Quería quedarme, pero no se pudo”, dijo el joven receptor a elCaribe. “Dejo atrás a un equipo del que aprendí mucho, en donde me familiaricé con todos mis compañeros, en especial con Héctor Luna y Mendy López. De ellos aprendí mucho, en especial sobre la perseverancia”, agregó.
Rosario descolló rápidamente en el béisbol profesional dominicano, actuación que lo llevó a obtener la distinción de “Novato del Año” en las dos principales premiaciones que inciden en la pelota loca.
“Ese premio es sinónimo de lo que aprendí en ese equipo”, expuso. “Es como cuando el muchacho grande se va de la casa con el propósito de seguir aprendiendo más”.
Sobre su experiencia en la pelota invernal, Rosario no esconde su satisfacción de haber vestido la franela de un equipo del que siempre estará agradecido por abrirle las puertas y permitirle mostrar un talento que ya había enseñado con los Rockies de Colorado, organización a la que pertenece.
“La experiencia en la pelota dominicana es muy buena. Fue una gran oportunidad la que me dieron en el equipo y del que supe aprovechar. Seguir trabajando fuerte y tirar hacia adelante es mi objetivo”, apuntó.
Entre esas experiencias recolectadas con las Águilas se encuentra en hacer mejores contacto con la bola, que a su juicio, fue vital para finalizar líder en el departamento de remolcadas, con 38.
También cita, que como receptor, tuvo una mejor comunicación con los lanzadores.
“Esos dos puntos fueron de mucha ayuda para mí y del que espero poner de manifiesto con los Rockies en esta temporada”, dijo.
Rosario manifestó que se marcha del país el siete de enero con destino a Miami, con la finalidad de participar en unos entrenamientos del equipo y estará de regreso nuevamente en febrero próximo a cumplir con compromisos personales y luego marcharse otra vez a los entrenamientos primaverales de los Rockies.
“Es una obra más a la que se suma en la carrera de uno. Uno lucha por un sueño de poder llegar a las Grandes Ligas y gracias a Dios que se me cumplió, pero la temporada que tuve en el país nunca pensé que la iba a tener”, dijo el receptor.
Además de ser seleccionado el “Novato del Año”, Rosario fue seleccionado en tres ocasiones el “Jugador de la Semana” (una en el Pelotero Estrella y dos en el Mega pelotero).
“Esos son logros que solo los da el trabajo unido a la fe que uno tiene en papa Dios. Es un trabajo basado en mucha experiencia, en poder aprender a escuchar a mis compañeros, en especial los veteranos que me ayudaron bastante, quienes con tiempo, trataron de decirme de cómo hacer las cosas correctas”, expresó el catcher.
Con el pasar de los años, las Águilas han visto desfilar a una cantera extraordinaria de receptores, entre los que se encuentran Tony Peña, Alberto Castillo, Guillermo García y más recientemente el jovencito Juan Francisco Peña, al que se le acreditan buenas condiciones. Rosario se suma a esa lista, algo que, a su juicio, lo llena de felicidad.
“Es grande saber que le estás siguiendo los pasos a esos jugadores que tanto se entregaron a la causa de este equipo. Me honro estar en ese grupo de jugadores. Tratar de no defraudarlos será mi meta”, indicó Rosario.
Consumada su misión en la pelota invernal, el siguiente paso de Wilín Rosario es poder establecerse en las Grandes Ligas con los Rockies de Colorado, claro que para poder hacerlo, tratará de realizar un trabajo digno en los campos de entrenamientos.
Fuente El Caribe

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