Escrito por: Yanet Féliz
La entidad deploró que la región del Caribe está en segundo lugar en el mundo
en cuanto a la tasa de fecundidad y hay una necesidad no satisfecha respecto al
acceso a servicios de salud y anticoncepción, lo que se refleja que hayan más
200 millones de mujeres que viven en distintos países sin esa facilidad.
Ese fenómeno se da pese a que la IPPF (Internacional Plannet Parenthood
Federation) lleva 60 años luchando porque la planificación sea una realidad para
todas las personas.
Alegan que no hay desarrollo sin los derechos reproductivos y acceso a
anticonceptivos. Los grupos más afectados son los de más bajos recursos.
Los miembros de la entidad revelaron que el país tiene la más alta tasa de
embarazos en adolescentes de todo el Caribe y parte del mundo, lo que
representa una preocupación, debido a que es un riesgo para la salud y la vida.
Para 1994 las cifras de mortalidad por aborto rondaban el 20 %.
Esther Vicente, presidenta para el Hemisferio Occidental de la Federación
Internacional de Planificación Familiar; José Figueroa, director médico de
Profamilia; Susy Pola, coordinadora del Proyecto Derechos Sexuales y
Reproductivos; Mirna Flores, gerente de Género y Derecho de Pro Familia, y
Cristóbal Rodríguez Gómez, expertos en Derecho Constitucional, externaron sus
consideraciones al participar en el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicaciones
Corripio.
Embarazos deseados
Afirmaron que la iglesia Católica y el Ministerio de Educación se han
constituido en una traba para la prevención de embarazos en adolescentes, igual
que los sectores conservadores.
Entienden que aunque hay una currícula en las escuelas, no se basa en hechos
y evidencias científicas, sino en tabúes y prejuicios.
Plantean que los jóvenes tengan acceso a los métodos de planificación, porque
los embarazos no deseados terminan en abortos inducidos. Entre 28 y 31
por cada cien jóvenes caen en ese problema.
Sin embargo, admitieron que los estudios más recientes refleja que muchas de
los embarazos de adolescentes son deseados
Los expertos de Profamilia sostienen que la pobreza juega un papel
preponderante, ya que muchas muchachas salen embarazadas pensando salir de esa
condición, y por el contrario empeoran.
Muchas adolescentes también son inducidas por la famili a salir embarazada.
Manifestaron que hay que insistir en que educarse es un mecanismo más
efectivo para salir de la pobreza y que salir embarazada de un adulto lo que
hace es complicar su situación social
Fuente Periodico El Dia

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