POR
RUDDY DOTEL
Al
periodista le llegan muchas informaciones de lo que sucede en su pueblo natal,
y una de ella es el alto consumo de drogas en Bonao, pero las noticias
hay que investigarla muy bien, antes de darla a conocer a la opinión pública
nacional, porque es deber del comunicador escribir o hablar con la
verdad.
Siempre nos
dicen las gentes: Es preocupante el consumo de estupefaciente, "aquí el
que no vuela, corre", "nuestra juventud en un 50% está sumergida en
el vicio". Cuando me dicen eso, la respuesta que le doy es, "que eso
no es posible". Pues por simple que sea un estudio, determina
que los gastos diario en drogas, se elevaría en decena de millones de pesos. ¿Y
el dinero de dónde viene? Es una buena pregunta.
Es una
realidad que la venta de drogas se ha multiplicado en nuestra sociedad, que la
mercancía prohibida que viene de América del Sur, México y Haití, que no sigue
su ruta hacia Estados Unidos y Europa, se queda aquí para el consumo interno de
República Dominicana.
Es un
negocio próspero que deja mucho dinero fácil, sin embargo los mercaderes de
esta sustancia dañina, desconocen que están asesinando la vida de miles de
jóvenes que son víctimas de este flagelo social, degradado al nivel de basura y
escoria, que jamás las personas que usan estupefacientes volverían a
pensar, ni analizar los problemas internos con una conciencia tranquila y sana.

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