POR RUDDY DOTEL
La intolerancia y la violencia política de los partidos tradicionales están enviando una señal muy cuestionada a los electores que ejercerán el derecho al voto, el 15 de mayo, sin embargo estas elecciones generales pintan un panorama complejo y confuso con las posibilidades de presentarse actos violentos que atentarían contra el sistema democrático de República Dominicana.
El pueblo con vocación elector de más 48 años, debe proteger y cuidar que el próximo torneo electoral la ciudadanía tenga el derecho y el deber libremente de escoger sus autoridades a la presidencia de la República, legisladores y posiciones municipales en orden, con transparencia y paz para el período 2016-2020.
Los partidos políticos deben procurar junto con la Junta Central Electoral que el proceso eleccionario pautado para el año 2016, sea un ejemplo de civismo y una fiesta de la democracia.

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