SANTO DOMINGO.- El movimiento
cívico no partidista Participación Ciudadana afirmó esta tarde que el presidente
Danilo Medina produjo un discurso bastante similar al del 2012 cuando
inició su primer período de gobierno, ahora con mayor énfasis en
presentarse como garante del futuro de desarrollo y equidad, tanto que rozó el
providencialismo.
Dijo que Medina configuró
un gobierno tan personal que ni siquiera aludió a su propio partido, ni mucho
menos a la sociedad civil organizada ni al pacto social al que había convocado
en el 2012.
“Fue notable que el
presidente ignorara las reiteradas y amplias demandas de distintos
sectores por un pacto político-social que rescate la institucionalidad
democrática, más allá de repetición de la promesa de apoyar las
reclamadas leyes de partidos y del régimen electoral”, sostuvo la organización.
Participación
Ciudadana consideró que el Mandatario desperdició la oportunidad de
reconocer a las fuerzas políticas de oposición y a sus legisladores y de
tender puentes de entendimiento tras las heridas dejadas por el desigual
y abusivo proceso electoral que dio origen al nuevo mandato.
“Las manchas de
ilegitimidad del proceso electoral tuvieron manifestación hoy mismo en la
ausencia programada de los legisladores de los partidos opositores en el acto
de juramentación. Esto constituye una regresión, pues no se había producido
desde 1974”, indicó.
Señaló que fueron
notorias las omisiones en relación a las promesas pasadas de que sería
implacable con los corruptos, oportunistas y deshonestos; de luchar contra la
corrupción y la impunidad.
Expresó que en esta
ocasión, Medina “mantiene los buenos deseos de rectitud y la voluntad de
hacer las cosas bien, de estar al lado de la gente honrada, olvidándose que el
primero que tiene que tomar acciones firmes para la transparencia, la rendición
de cuentas y impunidad es el Jefe de Estado y Jefe de gobierno de la
nación”.
Sobre la economía nacional
La organización
enfatizó que aunque el Mandatario configuró la necesidad de
mayores tributos y mejoramiento de la calidad del gasto, no se
refirió al compromiso de la Ley No. 1-12 que establece la
Estrategia Nacional de Desarrollo (END) para un pacto fiscal, dejando
dudas sobre cómo financiará sus nuevas promesas de realizaciones.
“Es deplorable que
temas tan fundamentales como la reestructuración del modelo económico de
desarrollo, los consistentes déficits fiscales y el enorme endeudamiento
estuvieran ausentes del discurso de casi hora y media del primer mandatario. No
se refirió al cumplimiento de las metas y resultados previstos en la END, ni a
su principal instrumento de aplicación, el plan plurianual del
cuatrienio”lamentó.
Para Participación
Ciudadana, al pasar revista a las realizaciones del período concluido y las
acciones a desarrollar en el período 2016-2020 Medina debió tomar en cuenta
dichas herramientas de planificación, a cuyos objetivos y prioridades, de
acuerdo a la legislación vigente, deben estar alineadas la política fiscal
(gastos e ingresos públicos) y, en consecuencia, las intervenciones del Poder
Ejecutivo.
De acuerdo al
movimiento cívico no partidista, la tasa de crecimiento económico del país
señalada por el Presidente de la República supera el promedio regional, sin
embargo en la mayoría de los indicadores de bienestar nos encontramos por
debajo de la mayoría de países que componen la región.
“Tampoco ha servido
dicho crecimiento para lograr los resultados esperados en el período en los
servicios de educación, salud, vivienda y saneamiento, entre otros, según lo
establecido en el plan nacional plurianual del sector público 2013-2016 y en
END. Incluso, la reducción de la pobreza a que hizo alusión el Presidente, ha
sido escasa y se mantiene a una tasa significativamente superior a la prevista
en la END, de 27.1% para el año 2015”, añadió.
Agregó que “es cierto,
como dijo el presidente, que el déficit de cuenta corriente se ha reducido,
pero debe aclararse que dicha reducción ha obedecido al hecho fortuito de la
disminución de los precios del petróleo que ha tenido un impacto positivo muy
significativo en la factura petrolera del país, principal componente de
nuestras importaciones.
Por otro lado,
adujo que cuando se atribuye el mérito de los bajos niveles de inflación
y de la estabilidad de la economía, debe recordarse que esto ha sido posible
por el desbordado endeudamiento público para financiar los permanentes déficits
fiscales con que ha venido operando el Gobierno Central y al cada vez más
desmesurado déficit cuasi fiscal del Banco Central.
“Basta señalar que en
el 2011 la deuda total del sector público ascendía a 24,165 millones de
dólares, equivalentes a un 42 por ciento del PIB y a junio del presente año se
había disparado a 34,776, sobrepasando el 50 por ciento del PIB. En esas
circunstancias carece de relevancia el destacar que el país ha saldado el
remanente de su deuda con el FMI, pues cada vez es mayor el compromiso con
otros entes privados de financiamiento”refirió.
En cuanto al énfasis
en los 400 mil empleos nuevos, creados en su cuatrienio, recordó
que más de la mitad son empleos informales de mucha volatilidad y que una
cuarta parte son empleos en el propio sector público, agrandando aún más una
nómina supernumeraria.
Señaló que en el año
2011 los empleados del Estado eran 495,732 y a junio de 2016 ya alcanzaban a
603,919. Eso explica que el pago de remuneraciones solo en el Gobierno Central
pasara de 79,043 millones en 2011 a 153,047 en diciembre 2015. Lo anterior
implica que en la actualidad el pago de remuneraciones en el Gobierno Central
absorbe más del 30 por ciento de los ingresos ordinarios.
La entidad reconoció
la decisión del gobierno de responder a la demanda ciudadana de
incrementar el presupuesto a la educación preuniversitaria hasta el 4% del PIB.
Sin embargo, dijo que no se ha cumplido con los resultados prometidos para el
período 2013-2016, para el cual se proyectó elevar la tasa de cobertura de la
educación de grado pre-primario de 46.5% a 74.2% y de nivel media de 40.2% a
64.8%.
Observó que la tasa de
analfabetismo está muy por encima de la meta de 4% y no se ha logrado mejorar
los resultados de aprendizajes en los niveles previstos en dicho plan.
En cuanto a salud y
seguridad social, resaltó que los resultados han sido muy pobres y puso
como ejemplo que la tasa de mortalidad materna sigue superior a 100 por
100 mil nacidos vivos, cuando la meta era reducirla a 50 en dicho
período, mientras la tasa de mortalidad infantil también se mantiene alta, a
pesar de que se prometió reducirla a 15 por mil nacidos vivos.
Enfatizó que gran
parte de la población, especialmente el 57 por ciento de los trabajadores
informales, continúa sin acceso a la seguridad social, aunque la Ley de Salud y
Seguridad Social lleva década y media de vigencia.
“Tampoco se cumplieron con otras metas establecidas en la
END, como la reducción de la tasa de desempleo a 11% para el 2015, y
protección con seguro de salud al 100% de la población al 2016. El gasto en
salud pública ha sido muy inferior al previsto, pues de acuerdo a la END, debió
ser no menos de 2.8% del PIB en 2015, pero se mantiene inferior a 2%”. Fuente
Periódico El Día

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