Entre los más devastadores están San Zenón, David y Georges,
y las tormentas Noel y Olga
SANTO DOMINGO. Entre 1873 y 2013 la República Dominicana fue
afectada por al menos 75 fenómenos climáticos, unos 10 de éstos huracanes entre
las categorías 2 y 5, conforme registra la Oficina Nacional de Meteorología (Onamet).
Y en este 2016 el país actualmente está bajo alerta por Matthew, de categoría 4.
La Hispaniola, la isla que la República Dominicana comparte
con Haití, está en la ruta de los huracanes y es vulnerable a los efectos de
los fenómenos de la temporada ciclónica del Atlántico que comienza el 1 de
junio y termina el 30 de noviembre de cada año.
Cuando el país apenas empezaba a vivir la dictadura
trujillista, el huracán San Zenón, de categoría 4, devastó Santo Domingo en 1930,
dejando un estimado de más de 4,000 muertos y 20,000 heridos. Sus vientos máximos
estuvieron entre 210 y 248 kilómetros por hora, según registra la Onamet.
Otro de igual categoría fue Inez, que en 1966 impactó de
forma directa la península de Barahona y destruyó el poblado de Oviedo viejo,
con vientos máximos de 240 kilómetros por hora.
Beulah es un nombre que también quedó en los registros. La
Onamet lo posiciona como un ciclón de categoría 4. A partir del 11 de
septiembre de 1967, con vientos máximos de 225 kilómetros por hora, produjo
fuertes precipitaciones en Santo Domingo, en el oeste del país y la isla Beata.
David, de categoría 5 y vientos máximos superiores 249 kilómetros
por hora, es recordado como uno de los ciclones más devastadores. Pasó por el
país en 1979 y causó más de 2,000 muertos y damnificados, desbordamientos de ríos
y daños a infraestructuras en la región sur. A menos de una semana del paso de
este fenómeno, la tormenta tropical Frederic (Federico), con vientos máximos de
100 kilómetros por hora, causó copiosas precipitaciones e inundaciones en la
región sur. Emily, en 1987, de categoría 4, penetró sobre las costas sur.
Georges, de categoría 3, es otro de los más recordados
debido a su devastación. Azotó la isla el 22 de septiembre de 1998; entró por
el este, en cuya región destruyó viviendas. Generó, además, altas
precipitaciones y desbordamiento de ríos. Se estima que murieron cientos de
personas.
Iván, de categoría 5, en 2004; Félix, de igual categoría, en
2007, y Sandy, de categoría 2, en 2012, también se dejaron sentir.
De las tormentas, Noel (octubre 2007) y Olga (diciembre 2007-fuera
de la temporada) guardan un sitial histórico importante por sus daños a la
economía y los valores de lluvias que dejaron. Por Noel, al menos 73 personas
murieron, más de 64,000 fueron evacuadas y sobre las 1,500 fueron rescatadas. El
fenómeno provocó la destrucción del poblado del Duey en Villa Altagracia y el
aislamiento de 39 comunidades de la región sur.
Olga dejó más de una decena de muertos y daños en más de 6,000
viviendas. Santiago fue una provincia muy afectada por el desfogue de la presa
de Tavera. Fuente Diario Libre

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