"Fue marcado por una campaña electoral y unas
elecciones generales caracterizadas por la absoluta inequidad entre los
partidos y candidaturas concurrentes, por la prevalencia del desorden normativo
que reduce la democracia y esta vez con un claro retroceso en el arbitraje".
SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El movimiento cívico
Participación Ciudadana calificó el 2016 como el año en que la crisis de la
justicia dominicana “no solo se quedó a lo interno sino que se evidenció ante
toda la sociedad”.
“En la República Dominicana los casos de corrupción se
quedan en los primeros escalones y nunca se tocan a los realmente involucrados”,
manifestó la coordinadora de Participación, Josefina Arvelo.
Durante la presentación del balance del año, el movimiento
no partidista destacó que comenzó como terminó el 2015, en medio del escándalo
generado por la magistrada Awilda Reyes Beltré y el miembro del Consejo del
Poder Judicial Francisco Arias Valera.
Indicó que se produjeron varios casos de gran relevancia que
confirmaron el compromiso de impunidad predominante, refiriéndose en particular
a los No Ha Lugar dictaminados por instancias judiciales sobre los expedientes
de corrupción elaborados por el Ministerio Público contra el senador Félix
Bautista y el ex ministro de Obras Públicas Víctor Díaz Rúa.
Se refirió además a los escándalos de corrupción en la
Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE) y el Instituto
de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa), así como al de los aviones Tucano
y al incumplimiento de leyes como la de Declaración Jurada de Bienes, la de
Carrera Administrativa y la de salarios del Estado.
Asimismo, consideró que el 2016 fue marcado por una campaña
electoral y elecciones generales caracterizadas por la absoluta inequidad, que
barrió con la institucionalidad democrática.
“El 2016 fue marcado por una campaña electoral y unas
elecciones generales caracterizadas por la absoluta inequidad entre los
partidos y candidaturas concurrentes, por la prevalencia del desorden normativo
que reduce la democracia y esta vez con un claro retroceso en el arbitraje y la
gestión organizativa que, con una imposición de nueva tecnología sin
suficientes pruebas previas, derivó en un inmenso desorden”, añadió Arvelo,
refiriéndose al resumen.
Deploró que este fuera el tercer proceso electoral sin haber
adaptado la Ley Electoral a la Constitución del 2010 y que la Junta Central
Electoral no asumiera sus facultades regulatorias, considerando además que
apareció dividida y parcializada y que los comicios concluyeron en una ampliación
de la concentración del poder por parte del partido gobernante.
Resaltó el robusto crecimiento del Producto Interno Bruto
por encima del seis por ciento, explicado
en lo fundamental por el dinamismo de las actividades de minería, construcción,
agropecuaria e intermediación financiera, con
inflación y devaluación menores del 3 por ciento.
Empero, criticó que este no se vio traducido a toda la
población dominicana, siendo acaparado por un grupo de personas.
El grupo hizo un llamado de atención a la sociedad
dominicana a participar como ciudadanos de manera activa, para la construcción
de un país más inclusivo, con mejor
equidad, mayor justicia, que como nos decía Martin Luther King “No me
preocupa el grito de los violentos, de
los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. Lo que más me
preocupa es el silencio de los buenos”. Fuente Acento.com

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