El dominicano tiene sus características especiales: es
alegre, espontáneo, auténtico, sociabiliza con facilidad… Esos detalles están
claros en cada uno de los criollos, pero en ocasiones no dejan salir esos
rasgos cuando están frente a extranjeros.
Esa es la percepción que tiene el escultor Juan
Trinidad, y por eso trata de destacar la verdadera identidad dominicana en cada
una de sus piezas.
“La mayoría de los artistas cuando viajamos fuera del
país nos olvidamos de nuestra identidad, de lo que somos; nuestra belleza la
cambiamos por algo que no es nuestro. Muchas veces digo que nosotros mismos nos
discriminamos, sentimos vergüenza de lo que somos”, señala el reconocido
escultor, en entrevista para ¡Vivir!
Su escultura pertenece a la tradición dominicana y a
la identidad afro-antillana, dominando las tallas totémicas en madera de roble
y de caoba centenaria, igualmente la talla de piedra y mármol.
“Un ejemplo es la escultura Medio rostro, que es una
simbiosis donde están las personalidades taína, afro y europea”, dice el
artista.
Juan Trinidad cuenta que siempre ha querido que se
lean los diferentes ángulos de sus obras. Ahí puede percibirse la espontaneidad
que caracteriza a la gente de este pueblo.
“Somos trascendentes, somos un país de gente
entregada, con deseos de superarnos, somos un país de bondad”.
Trinidad, oriundo de Bonao, quiere demostrar que aquí
no solo hay cosas malas, como a veces hay quienes se empeñan en hacer ver. Es
por eso que ha querido cambiar la metodología de sus obras. Ahora tienen color,
símbolo de la alegría de los dominicanos.
Este cambio, incluso, le ha permitido llevar sus
obras a ser parte de colecciones de los amantes de estas piezas, pero también a
ampliar su público: europeos, asiáticos….
Su relación con la madera. El experimentado artista
cuenta que mientras algunas personas ven basura en un trozo de árbol que cae, él
ve la oportunidad de crear una nueva vida. “Dios me ha dado el don de discernir
y sacarle la vida. Quito lo que no sirve y esto me ha llevado a una filosofía
de ver, juzgar y actuar. A partir de ahí he creado la identidad dominicana”,
dice.
Juan Trinidad ha encontrado en la escultura, su
equilibrio, su complemento. Esa pasión que hoy es su vida, salió a la
superficie un día, mientras pasaba frente a unos jóvenes que modelaban unas
piezas, en su pueblo. “Como que la vida me dijo, ¡frena!, que aquí es que está lo
tuyo. Entonces me dije que podía hacer eso y me atreví a hacer una obra con un
trozo de madera”, recuerda el artista.
Luego tuvo la oportunidad de mostrar su pieza al
maestro Cándido Bidó, quien quedó fascinado por la misma y lo invitó, en
calidad de becado, a formar parte de su escuela.
Su obra luego participó en un concurso de arte y para
su sorpresa, obtuvo primera mención de honor.
Y por ahí empezó todo. Empezó a estudiar y dedicarse
a la escultura, pasión que descubrió por casualidad. Unos 30 años han
transcurrido desde ese entonces.
Trabajos. Ha participado en importantes exposiciones,
tales como: Exposición Táctil del Museo del Louvre, Bienales Internacionales de
Hielo en Canadá, Libro de Oro de la Plástica Mundial y otros eventos
importantes internacionales.
Además ha sido ganador de la Bienal Nacional de Artes
Visuales y de la Bienal Nacional de Bonao.
Actualmente se encuentra sumergido en su próxima
exposición, donde adelantó que habrá obras monumentales. Será entre octubre y
noviembre de este año. También está trabajando junto a diversos críticos de
arte, en la elaboración de un libro, en el cual pretende plasmar su trayectoria
como artista.
Fuente Periódico Hoy


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