Han
pasado 20 años desde que Gloria Williams se robó a una bebé de un hospital de
Jacksonville, en el norte de Florida, y se la llevó a un pequeño poblado en
Carolina del Sur, en donde vivieron juntas por 18 años.
Mientras
Williams criaba en Walterboro, un pueblo de 5,000 habitantes, a la niña que
secuestró en 1998, sus padres biológicos nunca perdieron la esperanza de recuperar
a su bebé.
Williams,
acusada de secuestro e interferencia con la custodia, contó durante una
audiencia este viernes detalles que hasta ahora se desconocían sobre cómo raptó
a la menor.
La
mujer de 51 años reveló que un mes antes del secuestro había tenido un aborto
involuntario y había perdido la custodia de sus dos hijos. Un día manejó desde
Carolina del Sur a Jacksonville y en la mañana del 10 de julio se hizo pasar
por una enfermera e ingresó a la sala de recién nacidos de un hospital, según
el portal Jacksonville.com.
Williams
escondió a la bebé en una bolsa y manejó de regreso hasta Walterboro.
“Yo
sabía que la Policía iba a llegar esa semana por mí y me iba a arrestar”, dijo
la mujer en una corte federal de Jacksonville.
Aunque
el secuestro de Kamiyah Mobley fue noticia nacional, solo hubo noticias de la víctima
18 años después, cuando las autoridades recibieron una llamada anónima sobre la
posibilidad de que una joven de Walterboro pudiera ser la menor secuestrada
casi dos décadas atrás.
La
joven tenía la misma fecha de nacimiento pero otro nombre [Alexis Kelly Manigo].
Una prueba de ADN confirmó en enero del 2017 que se trataba de Kamiyah Mobley.
"Siempre
te amaré, siempre, pero no eres mía. Tu madre y tu padre están sentados acá",
dijo entre lágrimas Williams en la audiencia del viernes.
Shanara
Mobley, madre biológica de la joven, dijo que la mujer que le robó a su hija 18
años atrás merece "morir", mientras que Craig Aiken, su padre biológico,
aseguró que es una decisión difícil, porque su hija no quiere que Williams vaya
a la cárcel, según la agencia de noticias AP.
"No
puedo explicarles por qué lo hice. No estaba pasando por un buen momento y sé que
el problema no fue de ustedes. Sé que sus vidas nunca volvieron a ser las
mismas", les dijo Williams a los padres biológicos de la joven, de ahora 19
años.
Williams
se declaró culpable de los cargos en su contra en febrero pasado y enfrenta
ahora a una condena hasta de 22 años de cárcel.
Fuente
El Nuevo Herald

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