Ginebra.– El Consejo de Derechos Humanos de Naciones
Unidas recomendó hoy a República Dominicana que mejore las garantías de los
inmigrantes haitianos y tome medidas para reducir la violencia de género, en la
revisión a la que el Gobierno del país caribeño fue sometido en la reunión de
este organismo en Ginebra.
Delegaciones de cada Estado miembro de la ONU
lanzaron una por una sus recomendaciones a la representación dominicana,
liderada por el asesor legal de la presidencia, Flavio Darío Espinal, y entre
las sugerencias destacó la mención a casos de discriminación racial contra
inmigrantes procedentes de Haití.
Australia, por ejemplo, mencionó que la falta de
progresos del Gobierno dominicano mantiene en un limbo legal a 92.000 personas,
en particular de origen haitiano, y EEUU pidió que se detuviera la “deportación
de residentes legales”.
La propia Haití pidió una mayor colaboración entre
los dos países vecinos en resolver los casos de “expulsiones arbitrarias de
trabajadores”, y éste y otros países solicitaron a la parte dominicana que en
este sentido ratifique la Convención sobre el Estatuto de los Apátridas de 1954.
Algunos Estados también mostraron preocupación por
los altos índices de violencia de género por lo que pidieron la puesta en
marcha de legislación que reduzca la discriminación por razón de sexo y
orientación sexual.
Otros denunciaron la existencia de casos de
ejecuciones extrajudiciales y tortura que pidieron sean investigados. Frente a
todo ello, Espinal afirmó en su intervención inicial que la República
Dominicana “avanza en un contexto de estabilidad política, crecimiento económico
sostenido e implementación de políticas sociales en beneficio de los más pobres
y necesitados”.
Tras haber sufrido entre 1930 y 1961 “una de las mas
brutales dictaduras que haya conocido América Latina en todos los tiempos” el
país progresa desde hace 40 años hacia “un sistema democrático basado en el pluralismo
político, la competencia electoral y el respeto de los derechos civiles”, añadió.
Espinal, asesor legal para el presidente Danilo
Medina, citó como avances para su país la reforma de la política penitenciaria
con el fin de lograr “la transformación de un modelo obsoleto a un trato digno
a las personas privadas de libertad”, aunque admitió que algunas cárceles aún
responden al “viejo modelo”.
El jefe de la delegación dominicana recordó que la
reciente ley de partidos políticos incrementó la participación de la mujer en
estas formaciones desde el 33 al 40 %, y en materia migratoria señaló la
colaboración de su ejecutivo con instituciones como la Organización
Internacional para las Migraciones o la Agencia de Naciones Unidas para los
Refugiados (ACNUR).
En este sentido, señaló, se elaboró un plan nacional
de regulación de extranjeros por el que durante 18 meses se suspendieron las
deportaciones y del que se beneficiaron 250.000 extranjeros (gran parte de
ellos de origen haitiano) obteniendo estatus legal para vivir y trabajar en la
República Dominicana.
La ministra de la Mujer, Janet Camilo, también
participó en la revisión, tercera a la que es sometida la República Dominicana
ante el Consejo de Derechos Humanos. EFE


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