La Prensa de ahora Televisión

¿Qué son los anticuerpos rebeldes, involucrados en 1 de cada 5 muertes por COVID-19?

 ¿Qué son los anticuerpos rebeldes, involucrados en 1 de cada 5 muertes por COVID-19?

Las defensas contra los patógenos que amenazan a nuestro organismo diariamente están constituidas por el sistema inmunitario que incluye ciertos tipos de glóbulos blancos al igual que sustancias químicas y proteínas de la sangre, como los anticuerpos y proteínas (interferones).

Algunas de éstas atacan directamente las sustancias extrañas en el cuerpo, mientras que otras trabajan juntas para ayudar a las células del sistema inmunitario a realizar su trabajo.

En esa lucha armada que ocurre en nuestro cuerpo, los linfocitos, que son un tipo de glóbulos blancos y los hay del tipo B y T, cobran real importancia y son verdaderos protagonistas. Así, los linfocitos B se convierten en células que producen anticuerpos.

Los anticuerpos se adhieren a un antígeno específico y facilitan su destrucción. Mientras que los linfocitos T atacan los antígenos directamente y ayudan a controlar la respuesta inmunitaria. También liberan químicos, conocidos como citoquinas, los cuales controlan toda la respuesta inmunitaria.

A medida que los linfocitos se desarrollan, aprenden normalmente a diferenciar entre los tejidos corporales propios y las sustancias que normalmente no se encuentran en el cuerpo. Una vez que se forman las células B y T, algunas de ellas se multiplican y brindan “memoria” para el sistema inmunitario. Esto permite responder más rápida y eficientemente la próxima vez que una persona se exponga al mismo antígeno y, en muchos casos, impide que se enferme.

 

Normalmente, los anticuerpos atacan a los patógenos para defender al cuerpo de las agresiones, pero a veces, anticuerpos rebeldes bloquean componentes corporales como las células inmunes. En estas ocasiones, el sistema inmunitario termina reaccionando contra uno o más antígenos propios, generando una superproducción de estos anticuerpos rebeldes o auto-anticuerpos. Estos auto-anticuerpos terminan por atacar las propias células, tejidos y órganos del cuerpo, causando inflamación y daño. Muchas enfermedades autoinmunes tienen su etiopatogenia en la sobreproducción de este tipo de anticuerpos, casos típicos son el lupus eritematoso sistémico y la artritis reumatoide. El nombre se deriva del griego “auto” que significa “propio”, “anti” que quiere decir “contra” y “cuerpo”.

Pero científicos y médicos han observado últimamente que los auto-anticuerpos de algunas personas también juegan un papel importante en las defensas propias que tienen para combatir al coronavirus SARS-CoV-2, causante de la enfermedad COVID-19. Según un gran estudio internacional realizado en los últimos días y publicado en la revista Science Immunology, los auto-anticuerpos están presentes en una pequeña proporción de personas sanas y no infectadas por coronavirus y su prevalencia aumenta con la edad, lo que puede ayudar a explicar por qué las personas mayores tienen un mayor riesgo de sufrir COVID-19 grave.

 

Dirigidos por el inmunólogo Jean-Laurent Casanova de la Universidad Rockefeller en la ciudad de Nueva York, los investigadores encontraron que alrededor del 10% de las personas con COVID-19 grave tenían auto-anticuerpos que atacan y bloquean los interferones tipo 1, moléculas de proteínas en la sangre que tienen un papel fundamental en la lucha contra las infecciones virales.

Este estudio científico respalda una investigación de octubre de 2020 considerada un hito y avance clave frente al virus. “El informe inicial del año pasado fue probablemente uno de los artículos más importantes de la pandemia. Lo que han hecho en este nuevo estudio es realmente indagar para ver qué tan comunes son estos anticuerpos en la población general, y resulta que son asombrosamente prevalentes”, comentó el doctor Aaron Ring, inmunólogo de la Escuela de Medicina de Yale en New Haven, Connecticut, que no participó en este trabajo.

Fuente N Digital

0 comentarios: