
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), advierte sobre las inequidades que sufren “por ser niñas”, que afectan a sus vidas y reivindican el llamado a la igualdad.
El Día Internacional de la Niña en este 2021 cobra una importancia añadida como momento clave, ya que “Las Reinas del Caribe” se han unido a UNICEF para apoyar a las niñas en el conocimiento de sus derechos y en el cumplimiento de sus sueños, todo esto a través de tres motivadores videos con Bethania De la Cruz, Niverka Marte y Prisilla Rivera, que promueven el empoderamiento y el liderazgo, retratándose en retrospectiva desde la etapa de la pubertad.
Actualmente, según los resultados de una investigación realizada por mencionada agencia y efectuada con niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe, se observa que ha habido importantes avances en la región en algunos temas, tales como el rol de los padres, que cada vez se involucran más en las tareas de cuidado de los hijos e hijas. Sin embargo, en República Dominicana, solo el 10% de los padres se involucra en juegos y actividades con sus hijos menores de 5 años.
Los hallazgos develan que el abandono paterno, tanto económico como de cuidados es un problema grave para los derechos de las niñas, de manera especial en hogares monoparentales femeninos, ya que, en muchos casos; recaen sobre las niñas las tareas del hogar y el cuidado de sus hermanos. En el país, el 56% de las niñas y los niños no viven con sus dos padres, y el 26% viven solo con su madre.
En territorio latinoamericano, también, se ha avanzado en la adopción de normas y de legislaciones que apoyan el bienestar de las niñas, como en el ámbito local, la ley que prohíbe el matrimonio infantil. Pero, algunas actitudes y pautas culturales le siguen poniendo obstáculos a los derechos de las niñas y a su desarrollo.
“Desde muy pequeñas se les sexualiza y se les cosifica, tanto en su diario vivir, como en los medios de comunicación, y a través de la publicidad; además de que se exponen a algunas actividades culturales, canciones y bailes que promueven estereotipos sexistas y discriminatorios. Cuando, por el contrario, debemos apoyar eventos de la cultura que promuevan actitudes positivas, que faciliten el crecimiento integral de las niñas y las adolescentes”, aseguró la doctora Elcarte, representante de UNICEF.
El informe indica que estas pautas culturales, al igual que la educación son determinantes para definir socialmente las funciones que debe desempeñar una niña o un niño, hasta tal punto que muchas niñas pueden, incluso, concebir como deseable ser madres a temprana edad, siendo el embarazo en la adolescencia, una de las causas frecuentes de deserción escolar.
Otros enfoques y perspectivas de análisis
En la nación dominicana, según datos de la ENHOGAR-MICS 2019, se revela que el 20% de las mujeres jóvenes tiene su primer hijo antes de los 18 años. Estos datos aumentan a 34% entre las más pobres y a 49% entre las que solo terminan la primaria. Uno de los datos más preocupantes es que el 2% de las mujeres jóvenes tuvo un hijo antes de los 15 años, y bajo esta cifra frecuentemente pueden esconderse situaciones de abuso, de incesto y de violencia sexual.
Asimismo, en la región latinoamericana y el Caribe, la educación integral en sexualidad es uno de los grandes ausentes en el currículo educativo, a pesar de ser una de las grandes demandas de las niñas y las adolescentes. La puesta en práctica de este tipo de enseñanza es una herramienta esencial para la disminución del embarazo infantil y adolescente, y para vivir una vida libre de violencia, pero todavía continúa siendo un desafío para los países de América Latina.
Otro elemento que señala este estudio es que se reconocen progresos normativos para la prevención, la atención y la persecución de la violencia contra las niñas y las mujeres. Estos adelantos son mayores en Latinoamérica que en el Caribe; y señalan que los perpetradores de estos crímenes están cerca de las niñas: su casa, su escuela y en su familia, siendo estos los lugares más inseguros para ellas.
La violencia en el seno del hogar y el entorno cercano va desde la violencia psicológica hasta la agresión física, al abuso sexual e incluso al feminicidio. En mencionada región, el 80% de las violaciones sexuales se cometen contra niñas y adolescentes de 10 a 14 años, y el 90% son transgresiones reiteradas. La cultura de la impunidad y el acceso insuficiente de las niñas a la justicia favorece estas repeticiones.
“En el país, los datos de la Encuesta Experimental sobre la Situación de las Mujeres (ENESIM, 2018) -que encuestó a mujeres y a adolescentes entre 15 y 17 años – muestran que el 65% de las niñas adolescentes encuestadas ha sufrido violencia sexual en algún momento de su vida. De la misma manera, el 52% de las niñas adolescentes, afirmó haber sufrido violencia sexual en los últimos 12 meses. Adicionalmente, según datos del Sistema de Salud Pública de 2020, el 72% de las víctimas de violencia sexual registradas fueron niñas y adolescentes”, remarcó Elcarte.
A su vez, en términos de violencia en línea, el “Global Kids Online República Dominicana”, destaca que el 56% de los niños, las niñas y las adolescentes no se sienten totalmente en seguridad a través de la internet, esto a pesar de que usan la web casi el mismo número de horas, encima se percibe que las chicas se sienten menos seguras (66%), que los chicos (59%).
Aun las observaciones que se presentan sobre el matrimonio infantil y las uniones tempranas siguen siendo retos pendientes para América Latina y el Caribe, por ser la única región del mundo donde no han descendido los matrimonios infantiles en los últimos 25 años. Visualizándose que el 22% de las niñas y adolescentes de esta zona geográfica ya está casada o unida antes de los 18 años.

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