Ya quemé las naves. No hay retroceso.
Ya basta de humillaciones sin nombre y de chantajes de
poder.
Sentaremos un precedente contra la arbitrariedad del poder,
el abuso y el autoritarismo, para que haya justicia verdadera en el país, lo
que generará la verdadera democracia y esto permitirá que los dominicanos vivan
con decoro en esta tierra de mejor suerte.
Todos los abogados de la República que estén de acuerdo con
estos altos objetivos que cierren fila a favor de ellos; son propósitos de alto
interés social y de urgente necesidad nacional.
Agotaremos todas las acciones y recursos que el sistema
jurídico pone a nuestro alcance, tanto en lo nacional como en lo internacional.
Es hora de que digamos basta ya a una justicia encadenada y
narigoneada.
Si las autoridades del Poder Judicial pueden trasladar
jueces y degradarlo a su antojo, en franca violación del debido proceso y de
todo el orden jurídico, entonces los jueces estarán de rodillas, no pueden ser
independientes, y nadie estará seguro en este país, porque la venganza privada
sustituirá la justicia institucionalizada inexistente.
Si los jueces no pueden ser objetivos, imparciales e
independientes porque la espada de Damocles reposa sobre sus cabezas en forma
de sanciones, la justicia es una ficción de muy mal gusto. Y el desarrollo
económico, social, institucional y político será imposible de alcanzar. Ni la
inversión extranjera, ni la nacional confiarán en la sociedad actual.
Los dominicanos tenemos derecho a que se nos respeten los
derechos fundamentales, a que se respete la Constitución, a que el sistema
jurídico funcione sin castraciones.
!Es la hora de decir no a la barbaridad con poder!
Cada uno labra su destino. El mío está planteado aquí y sin
regreso.
RAFAEL CIPRIÁN
JUEZ DEL TRIBUNAL SUPERIOR ADMINISTRATIVO.

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