Si eres como la mayoría de las personas, quizá estés
consumiendo mucho más sodio del recomendado, y eso podría exponerte a problemas
graves de salud.
Muchas veces desconocemos la cantidad de sodio (sal) que
tienen los alimentos que consumimos, pero como ejemplo, una cucharadita de sal
de mesa, que es una combinación de sodio y cloruro, tiene 2,325 mg de sodio, más
que la cantidad diaria recomendada -que es 2,300 mg por día- aunque menos es
mejor.
Y no hay que preocuparse sólo por la sal de mesa: muchos
alimentos procesados y preparados contienen sodio.
¿Podemos vivir sin consumir sal?
Es esencial en pequeñas cantidades. Según informan
los especialistas de Clínica Mayo, el cuerpo necesita algo de sodio para
funcionar correctamente porque éste ayuda a mantener el equilibrio correcto de
líquidos del cuerpo, ayuda a transmitir los impulsos nerviosos e influye en la
contracción y relajación de los músculos.
Los riñones naturalmente equilibran la cantidad de
sodio almacenado para mantener una salud óptima. Cuando tu sodio corporal es
bajo, tus riñones lo retienen. Cuando el sodio corporal es alto, tus riñones
eliminan el exceso por la orina.
Pero si por alguna razón los riñones no pueden
eliminar suficiente sodio, éste comienza a acumularse en la sangre y debido a
que atrae y retiene el agua, el volumen de sangre aumenta, lo que hace que el
corazón trabaje más y aumente la presión arterial.
Si esto se vuelve crónico, puede conducir a
enfermedades cardíacas, derrames cerebrales (ACV), enfermedades renales e
insuficiencia cardíaca congestiva.
¿Cuáles son las principales fuentes dietéticas de
sal?
Alimentos procesados y preparados. La gran mayoría de
sodio en la dieta típica proviene del pan, pizza, embutidos, tocino, queso,
sopas, comidas rápidas, pasta, carne y huevo.
Fuentes naturales. Todos los vegetales y productos lácteos,
la carne y los mariscos contienen sodio. Si bien no tienen una gran cantidad,
comer estos alimentos aumenta el contenido total de sodio en el cuerpo. Por
ejemplo, 1 taza (237 ml) de leche baja en grasa tiene aproximadamente 100 mg de
sodio.
En la cocina y en la mesa. Muchas recetas requieren
sal y además las personas también salan sus alimentos en la mesa. Los
condimentos también pueden contener sodio. Una cucharada (15 ml) de salsa de
soya, por ejemplo, tiene 1,000 mg de sodio.
Consejos para reducir el sodio
Prácticamente todas las personas pueden beneficiarse
de la reducción del sodio. Los nutricionistas de Clínica Mayo explican cómo
lograrlo:
Come más alimentos frescos. La mayoría de las frutas
y verduras frescas son naturalmente bajas en sodio. La carne fresca es más baja
en sodio que la procesada y embutidos.
Opta por productos bajos en sodio. Si compras
alimentos procesados, elige aquellos que estén etiquetados como “bajo en sodio”.
Compra arroz y pasta integral de grano entero, en lugar de productos con
condimentos adicionales.
Elimina la sal de las recetas siempre que sea posible.
Puedes hacerlo en guisos, sopas, y otros platos principales que cocinas.
Limita el uso de condimentos cargados de sodio, como
la salsa de soya, aderezos para ensaladas, salsas, ketchup, mostaza y
condimentos con sodio.
Usa otros productos para sazonar los alimentos. Recurre
a las hierbas frescas o secas, especias, cáscara y jugo de cítricos para
sazonar tus comidas. La sal marina no es un buen sustituto: tiene casi la misma
cantidad de sodio que la sal de mesa.
Usa los sustitutos de sal sabiamente. Algunos de éstos
o las sales ligeras contienen una mezcla de sal de mesa y otros compuestos. Muchos
contienen cloruro de potasio y el exceso de potasio puede ser perjudicial,
especialmente si tienes problemas renales o si estás tomando medicamentos para
la insuficiencia cardíaca congestiva o la presión arterial alta que causan
retención de potasio.
Sé un comprador inteligente
El sabor solo no indica qué alimentos son ricos en
sodio. Por ejemplo, puede que no pienses que un panecillo sabe salado, pero un
bagel típico de 4 pulgadas (10 cm) de salvado de avena tiene aproximadamente 600
mg de sodio, e incluso una rebanada de pan de trigo integral contiene
aproximadamente 100 mg de sodio.
Entonces, ¿cómo se puede saber qué alimentos son
ricos en sodio? Lee las etiquetas de los alimentos, que generalmente enumeran
la cantidad de sodio en cada porción. Trata de evitar productos con más de 200
mg de sodio por porción. Y asegúrate de averiguar cuántas porciones hay en un
paquete.
Por último, tu gusto por la sal es adquirido, así que
puedes aprender a reducirla. Disminuye el uso de sal gradualmente y tus papilas
gustativas se ajustarán. Considera usar condimentos sin sal para ayudar con la
transición.
A medida que usas menos sal, disminuye su preferencia
por ella, lo que le permite disfrutar del sabor de la comida en sí, con beneficios
saludables para el corazón.
Fuente Holadoctor.com


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