Los tubos que se deben introducir en el túnel perforado
se atascan a 40 metros de profundidad, por lo que se ha optado por rellenar la
cavidad con arena fina y perforar de nuevo con mayor grosor.
El rescate del pequeño Julen, el niño de 2 años que
se encuentra atrapado desde hace nueve días en el interior de un pozo en los
alrededores de Totalán, un pueblo al sur de España, se enfrenta a una nueva
complicación que conlleva otro retraso añadido.
Las labores de ‘encamisado’ del túnel vertical
paralelo, construido para poder llegar hasta la altura adecuada del pozo donde
se encontraría el menor, se verán dilatadas debido a un error de cálculo.
Los tubos que deben introducirse para asegurar la
cavidad se atascan a la profundidad de 40 metros y se ha optado por rellenar el
pozo con arena fina y volver a perforarlo con mayor grosor. Aunque no es
posible dar una estimación y las labores ya han comenzado, se presume que será más
rápida que la primera perforación, que llevó 55 horas.
Esos tubos deben encajar perfectamente, pues por
ellos tiene que descender la cápsula que, a modo de ascensor, llevará a los
mineros especialistas hasta el fondo para proceder a la última fase del
rescate, que consiste en la excavación a mano de una galería horizontal para
acceder al pozo por el que cayó el pequeño.
El trabajo de los mineros, que se realizará en turnos
de 40 minutos o una hora, de rodillas y a mano, se estima que tendrá una duración
de 24 horas una vez comience.
Con este último retraso, no se podrá acceder hasta
Julen al menos hasta este miércoles, cuando ya se cumplirán 10 días de su
desaparición en las profundidades de un agujero que mide 107 metros de
profundidad y tan solo 25 centímetros de diámetro. Ensegundos.do


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